martes 2 de septiembre de 2008

sobre el moviento













espai trobat

Benissa saca el arte a las calles con la muestra L'Espai d'Art
La mayoría de las obras están colgadas para evitar actos vandálicos como los de 2007



Más de 200 personas acudieron a la presentación de la XVII edición de la muestra de L'Espai Trobat de Benissa. Una exposición de arte al aire libre que este año se caracteriza por la calidad de las obras -la mayoría de ellas suspendidas en el aire- requisito que se pedía desde la organización debido a los actos vandálicos de ediciones anteriores.

En el acto, el alcalde de Benissa, Juan Bautista Roselló, propuso a los asistentes que este verano sean ellos los guías, ya que nadie mejor que los que acudieron iban a conocer de primera mano esa noche las obras expuestas.

El edil nacionalista Xavi Tró, agradeció en su primer acto como concejal de Cultura a los que han confiado en él para este cargo.

También estuvo una componente del grupo De Reüll, su secretaria Cristina Elguezabal, quien recalcó que Benissa ha sido la pionera de este gran acontecimiento. Unos pasos que ahora siguen Dénia, Teulada o Xàbia, entre otros.

Hechas las presentaciones comenzó el itinerario que marcó la Colla de Xirimiters Pere Bigot.

En cada obra, los visitantes se sorprendían con Josep Alemany y las virtuosas voces del grupo Veus i paraules: cant valencià d'estil que sólo con echarle una mirada a la intervención plástica, improvisaban una canción en la que se explicaba el significado de la misma, dejando boquiabiertos a sus creadores.

En esta edición seis obras han sido las seleccionadas y que podrán ser visitadas hasta el 31 de agosto. Inequívoc (placeta Església Vella), de Anna Ruiz Sospedra; Sin palabras (Centro Cultural), de Miquel Cañada Escobar; Kibbutz (La Llotja), de Federico Sposato; Telar Suspendido (calle Pare Pere), de Rocío Álvarez Valera; Città (Centre Social Bèrnia), de Massimo Pisani y Escuelas Graduadas (Escoles Velles), de José Alberto Sánchez.

Un año más el arte sale a la calle, y la polémica está servida, para los amantes de las artes plásticas que comentaban "qué gran idea tuvo Benissa con esta iniciativa, los vecinos deberían estar orgullosos de que otras localidades lo copien, además es un gran atractivo para los turistas que vienen a la Costa Blanca cada verano".




in urbe 2006









kibbutz

“Kibbutz, colonia, settlement, asentamiento, rincón elegido donde alzar la tienda final, donde salir al aire de la noche con la cara lavada por el tiempo, y unirse al mundo, a la Gran Locura, a la Inmensa Burrada, abrirse a la cristalización del deseo, al encuentro.”

Rayuela, Cap.36, pág 258
Julio Cortázar.





Largo tiempo atrás empieza la búsqueda, búsqueda toda e insalvable, sentimos sus primeros estímulos cuando el puerto se vislumbra lejano y el agua que nos separa de él es frío témpano. El Sabaté del tiempo nos presta una burbuja como improvisado ascensor, nos mareamos en ella, recorremos el infinito espacio contenido en la verde botella.

Cuando el reloj dibuja su último tango, la espuma sube, el sabido remoto puerto se nos antoja cercano, el nuevo fondeadero se pone en duda, se sabe importante el viaje. La dulce espuma nos envuelve, nos lleva más lejos que nunca; bebemos la última gota a la salud del poeta previsor, abrimos la puerta del kibbutz del deseo. No vamos a volver, no vamos a volar- ya no soñamos con ello-.
Adiós viajantes, no pierdan los boletos que jamás sacaron, porque cuando descubran que el revisor ha colgado la corbata el carbón se habrá acabado, nuevos viajantes encontraran en ustedes el sagrado combustible- tintémonos las manos, la cara, el alma una con nuestros predecesores-.




La botella es verde por dentro, pero su exterior dependerá del entorno en el que se sitúe. Disfrutar del paisaje fue la última voluntad del pintor, el músico dedicó una nota a sus sabias palabras, yo derrame una lágrima, aquella que desbordo el kibbutz, bañándome en tu desnudez, descubriendo que mis ropas eran estorbo; juntando labios para compartirme, para regalarte la parte que más me gusta. Olvidando el lejano puerto, derritiendo el gélido polo, disfrutando del kibbutz burbuja, volando bajo, cayendo alto, cayendo en el kibbutz de las palabras amortiguador.

Palabras que contaminan la búsqueda, falsas brújulas. Adiós viajantes, este es mi kibbutz, aquí me quedo. Unos pocos segundos bastaran para liberarme de la carga de este gran error, haberme alejado del puerto en búsqueda del kibbutz sin darme cuenta que estaba en el, en el cuerpo contenedor, en la verde botella, en mi cuando sonríes, en el espejo y en el mapa, en tus ojos que son los míos, en los deseos frustrados y en los sueños que no tuvimos valor de romper, en lo que nunca hicimos para volvernos transparentes, transparentes como las burbujas del Sabaté del tiempo, como la pompa que me regalaste, soplando, acercándome a este kibbutz en el que ahora dejo caer los pesados parpados, escuchando al previsor poeta que susurra “como espadas.”


Adiós pasajeros, este es mi kibbutz.





viernes 11 de enero de 2008

arlequeen

Cuando llueve las máscaras no sirven,
se reblandecen, se fragmentan, se borran.
Cuando llueve la ficción se desdibuja,
la comparsa de lo real se materializa.
Cuando llueve vagabundos, putas y travestis
buscan cobijo en los fríos predios que los desprecian.

En el pueblo diluvia.










Arlequeen eins
Fotografía digital color
14 x 12 cm








Arlequeen wei
Fotografía digital color
25,47 x 16,94 cm









Arlequeen drei
Fotografía digital color
25,47 x 16,94 cm








Arlequeen fünt
Fotografía digital color
16,94 x 25,47 cm








Arlequeen sechs
Fotografía digital color
15,92 x 19,68 cm








Arlequeen acht
Fotografía digital color
25,47 x 16,94 cm










Arlequeen zhen
Fotografía digtal color
16,54 x 18,65 cm








Arlequeen wölf
Fotografía digital color
16,92 x 11,54 cm











Arlequeen dreizehn
Fotografía digital color
11,51 x 9,62 cm











Arlequeen fünfzehn
Fotografía digital color
25,47 x 16,94 cm
Tendríamos que empezar a hacer
las preguntas que han sido
definidas como no preguntas.

Adrienne Rich




La pieza “los tiempos aún están cambiando” se presenta como
alternativa posible para todas aquellas mujeres víctimas, reales o
potenciales, de violencia machista (en cualquiera de sus múltiples
variantes); justifica una actitud combativa, de carácter férreo,
ante esta tendencia que parece encontrar auge.
“Los tiempos aún están cambiando” se solidariza con las víctimas
de maltrato de género e intenta evidenciar que existe un cambio
posible.
Además, es una advertencia hacia todos aquellos sujetos
susceptibles de desarrollar conductas machistas, mostrando
que el género antiguamente considerado como débil ya no lo es;
y que, en la actualidad, las mujeres cuentan con capacidad de
reacción.








Los tiempos aúnestán cambiando
280 x 132 cm.
Fotografía digital color

leche limpiadora

El mundo ha cambiado
porque estás hecho de púrpura y oro.
La curva de tus labios
reescribe la historia.



“Velvet Goldmine”, Todd Haynes







Frame 00:00:19:01
Leche limpiadora
02: 08 min.







Frame 00:00:22:01
Leche limpiadora
02: 08 min







Frame 00:00:46:17
Leche limpiadora
02: 08 min.